July 28

2014
Al conseguir el YO DAN (cinturón negro 1º DAN)
Hace mucho, mucho tiempo, que empecé a practicar JUDO, y no hay un día que no me sienta orgulloso por haber elegido este fabuloso deporte cuando aún era un crío.

Mi historia de cómo “tropecé” con el JUDO es algo extraña. Sencillamente estaba en el patio del colegio, como (y más hoy en día) jugando a “futbito” (para los que no han estado en canarias, es el futbol en campos pequeños con 6 jugadores). Yo era muy malo y patoso y me podía sentar en el centro del campo que el balón ni me rozaba, y yo tampoco rozaba el balón. Además era muy “gordito” y siempre me querían para portero, cosa que no me gusta. Al final del campo, en el patio cubierto que tenía el colegio, yo veía a los chavales que practicaban JUDO. En esa actividad extraescolar, todos tenían que “jugar” con todos, ya que era por parejas o en grupo y yo pensé:

“¡JO! Ahí todos tienen que estar con todos, ¡me quiero apuntar!”



Le dije a mi madre que me apuntara y así lo hizo. Como, evidentemente, cualquier niño no tenía ni idea de lo que era el JUDO y cuando me puse mi primer JUDOGI sacamos una foto que nunca olvidare… parecía más un KARATEKA que un JUDOKA… pueden reírse al ver la foto (sólo para usuarios registrados), tenía sólo 8 años y algo.

Como cualquier chikillo al cabo de unos años, al llegar a cinturón naranja, me… “aburrí”… y me quité de las clases de JUDO. Tendría yo sobre los 10 u 11 años cuando pasó esto. Pero… las cosas del destino… en casa me aburría mucho más y me volví a apuntar… hasta el día de hoy.

Antiguamente, para ser cinturón negro se tenía que ser mayor de edad (hoy en día se puede presentar con 16 años), y yo llegué a cinturón marrón, justo el anterior al negro, con 14 años, lo que supuso una espera de 4 años.

Me dieron ganas de escribir “4 largos años” pero ¡NO! Todo lo contrario, durante esos 4 años mi maestro me preparó para poder conseguir el DAN, el cinturón negro, el primer máximo exponente a conseguir en JUDO.

En esos 4 años es cuando realmente comprendí la esencia de este deporte y lo fabuloso que es. Fue en ese tiempo donde decidí que mi vida iba a estar dedicada a la enseñanza y difusión del JUDO como hizo mi maestro.

El 20 de junio de 1994, un poco antes de cumplir los 18 años, me permitieron hacer el examen y obtener mi deseado CINTURON NEGRO 1º DAN DE JUDO. “Ahora puedo seguir los pasos de mi maestro” eso fue lo primero que pensé tras el APTO del tribunal de examen. Al año siguiente obtuve mi primer título como Monitor de JUDO para poder comenzar a enseñar.

Estuve dando clases en algunos gimnasios y polideportivos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria por 2 años. Luego, por lesiones, estudios, trabajo, no pude sacar el 2º DAN hasta el año 2001. Y por motivos de trabajo desde el año 2000 me tuve que trasladar a Fuerteventura, isla donde no había JUDO por ningún lugar. Intenté en varias ocasiones dar clases y hacer lo que siempre había deseado, dedicarme a enseñar este fabuloso deporte, pero por desgracia, el trabajo me exigía mucho tiempo y, además entono el mea culpa, no le puse el suficiente interés que debería.

Ahora me encuentro en Galicia, en la zona de Barbanza, y cuando llegué el 13 de septiembre del 2012 realmente solo pensé en buscar un DOJO donde retomar mi enseñanza y, con el tiempo, buscar dónde empezar mi andadura como maestro.

Cuál fue mi sorpresa al comprobar que por aquí no había ningún maestro, ni DOJO, donde poder continuar con mi aprendizaje. Tras unos meses de búsqueda, conseguí encontrar uno, a casi 40 Km de distancia, en la ciudad de Villa García, un DOJO donde poder federarme y proseguir con mi camino en el JUDO.

Cuando comenzó el año 2013 me dije “¡Ahora sí!” y comencé a hacer planes de futuro dentro del JUDO. Fue así como me “reactivé” me federé y comencé a asistir a los cursos de arbitraje, congresos y otros eventos de la Federación Gallega de Judo y D.A. para ir… familiarizándome, con mi nueva familia gallega.

En mayo acordé con el colegio de Santa Baia, en Boiro, ciudad en la que había aterrizado, comenzar a dar clases de JUDO el curso 2013/2014. Y así ¡por fín! comenzaría mi historia y mi granito de arena dentro del JUDO Canario, Gallego y sobre todo Español.

En junio encontré en Riveira un gimnasio donde comenzar a impartir clases. El Ximansio Sanda, bajo la tutela del Sr. Secundino, un gran hombre allá donde los haya.

En agosto de 2013 realicé el curso de Entrenador Instructor de JUDO Nivel II, siguiente nivel dentro de mi formación como maestro de JUDO para poder “reciclarme”, con las nuevas formas de la enseñanza, y para continuar así mi adiestramiento y mi fututo como “SENSEI” (maestro en japonés) de JUDO.

Mi trabajo se había venido conmigo a Boiro, y en septiembre del 2013 decidí que en esta ocasión mi trabajo NO SE IBA A INTERPONER EN MI CARRERA dentro del JUDO. Fue por eso que dejé el trabajo y le empecé a dedicar todo mi tiempo, esfuerzos y mis recursos económicos a mi carrera dentro del deporte más grande de todos los tiempos… el JUDO.

Ese mes de septiembre fue muy intenso. Encontré otro gimnasio donde dar clases, éste más cerquita de mi casa, el Suh Sport en Boiro. Además, un poco de rebote, también acordé comenzar a dar clases en un colegio de A Pobra Do Caramiñal, el Plar Maestu Sierra, o CADRECHE para los nativos.

Ahora ya hemos terminado nuestro primer curso 2013/2014 y los resultados han sido mucho mejor de lo esperado, el dedicar todo mi tiempo, esfuerzos y recursos ha dado resultado. Me toca mirar para adelante y hacer una valoración de todo lo que ha acontecido y lo que queda por acontecer.

Hay días que me veo superado, y no es fácil os lo aseguro. Pero muchas veces pienso en que no puedo continuar. Una cosa es estar en una gran ciudad, como es Las Palmas de Gran Canaria, donde me crie, y otra muy distinta estar en un lugar donde nadie conoce este deporte, y además estoy solo.

El no tener cerca de mí a mi maestro es lo que me supera, su sabiduría, su apoyo, su fuerza…



Anteriormente dije que estaba en Barbanza, ya que no solo estoy en Boiro, ya he nombrado otras dos localidades donde he comenzado a difundir el JUDO, Riveira y A Pobra Do Caramiñal. Mis planes de expansión para el curso 2014/2015 son intentar conseguir otros cuatro colegios y un gimnasio. Así comenzaríamos a expandir el JUDO por otras 2 localidades. Y es cuando pienso…

“¿Seré capaz de soportar todo yo solo?”



Actualmente todos los “alumnos” que tengo acaban de empezar, el no tener quien me pueda echar una mano cuando yo me pongo enfermo, o tengo que ir a arbitrar, o cualquier otro percance que me pueda surgir, o sencillamente, tener “vacaciones” son las cosas que, de alguna forma, me superan.

Pero mi forma de ser, por suerte, me impide venirme abajo y soportar todo. Solo me quedan un mínimo de 3 años para que alguno de mis alumnos, con más de 12 años, pueda seguir mis pasos y me eche una mano. Será entonces cuando ya el JUDO esté instaurado en Barbanza y mi sueño se habrá cumplido.

Empecemos ahora a hacer historia… un empujón más y listo



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Al conseguir el YO DAN (cinturón negro 1º DAN) Mi primera foto como JUDOKA


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